Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar y junto a Saturno, Urano y Neptuno forma el grupo de los gigantes gaseosos. Júpiter es gaseoso y algunos investigadores creen que tiene un núcleo sólido, cosa que todavía está en discusión.
Es muy brillante y se lo puede ver a simple vista (a ojo desnudo como dicen los astrónomos). Con pequeños telescopio se lo ve como rayado y con una gran mancha. Las rayas son las corrientes atmosféricas y la mancha, que con telescopios medianamente grandes se la ve roja, es una tormenta tipo huracán que fue observada desde hace 200 años. Se la conoce como la Gran Mancha Roja. Con los instrumentos actuales se puede medir su tamaño con precisión y se sabe que se está achicando. Imágenes tomadas en el Observatorio de Yerkes en el siglo XIX muestran que se encontraba en el mismo lugar pero era más alargada que en la actualidad.
En enero de 1610, Galileo descubrió cuatro satélites en Júpiter: Io, Europa, Ganimedes y Calisto. Con esto demostró que los planetas tenían satélites y que la Luna no era algo excepcional. Hasta el presente se han descubierto casi 100 satélites alrededor de Júpiter. Al igual que Saturno tiene anillos, aunque son muy débiles y solo se pueden ver con grandes telescopios.
La distancia de la Tierra a Júpiter varía entre 588 y 968 millones de kilómetros. Una distancia muy grande para estudiarlo en detalle desde la Tierra. Con los grandes telescopios terrestres y los espaciales se pueden ver bastantes detalles, pero no es fácil conseguir tiempo en esos telescopios para observar objetos del Sistema Solar. Las sondas demoran entre 4 y 5 años en llegar. Desde 1973 fue visitado por mucha naves entre ellas Voyager 1 y 2, Pioneer 10 y 11, Cassini, New Horizons (llegó en poco más de un año), entre otras. En 1995, la sonda Galileo fue la primera en orbitarlo. En 2016 la sonda Juno comenzó a orbitarlo y todavía sigue activa.
Júpiter es gaseoso y la densidad del gas aumenta hacia el interior. Se define que el planeta comienza en donde la presión tiene cierto valor. Por debajo de ese límite es el cuerpo del planeta y lo que esté por arriba es la atmósfera. Es difícil medir el tamaño del cuerpo porque hay que hacerlo con técnicas de sondeo como se estudia la atmósfera de la Tierra. Con las sondas Voyager y Pioneer se hicieron las primeras mediciones del cuerpo de Júpiter. Con datos de la sonda Juno que está orbitándolo desde hace 10 años se realizó una nueva medición y encontraron que el cuerpo es más chico y más aplastado que en las mediciones anteriores. Ahora hay que investigar si Júpiter está cambiando de forma o sólo es que se logró una medición más exacta.
Muchos se preguntarán si estos resultados sirven para algo. Cuanto más se conozca de su interior, se podrá entender mejor el comportamiento de su atmosfera y, quizás, se pueda explicar cómo es posible que una tormenta (la gran mancha roja) se mantenga durante tanto tiempo con pocas variaciones.
Se han descubierto muchos planetas extrasolares similares de Júpiter que se los llama los Júpiter Calientes (Hot Jupiter). Cuanto más se sepa de Júpiter, más se sabrá de estos planetas y se podrá entender mejor por qué algunas estrellas tienen sistemas planetarios y otras no.